Responder a la causa de la fibromialgia es un tema muy controvertido, siguen los científicos investigándolo y hay diversas teorías sobre ello, pero te voy a contar aquí las causas de la fibromialgia que más he encontrado en mis pacientes. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta de fibromialgia.
La fibromialgia, al ser una enfermedad de síntomas subjetivos y al no tener marcadores bioquímcos para medir en la sangre, es fácil meterla en el cajón de enfermedades psicosomáticas, psicológicas o reumáticas. Pero, la realidad clínica es que nadie sabe qué causa la fibromialgia… excepto los que nos hemos obsesionado con saber qué pasa.
Antes de comenzar con la lista de motivos de por qué aparece la fibromialgia, quiero aclarar que la fibromialgia se origina por múltiples factores. No hay un único motivo, ni tampoco un tratamiento único. La fibromialgia tiene un origen multifactorial que vamos a empezar a describir a continuación:
La gran mayoría de las enfermedades crónicas no transmisibles, por no decir todas, cursan con un nivel de inflamación sistémica casi indetectable y esta es una de las causas más frecuentes de la fibromialgia. Esto ocurre a raíz de una alimentación inadecuada, hábitos inadecuados para la salud, carencias en vitaminas y grasas saludables; y un desconocimiento total sobre cómo funciona el sistema inmune. La inflamación se produce por medio del sistema inmune cuando este empieza a defender al cuerpo de peligros inminentes. Además, cuando ocurre la inflamación en una parte del cuerpo, el sistema inmune tiene mensajeros que informan a otras partes del cuerpo sobre lo que está pasando, produciendo una inflamación generalizada en el cuerpo, incluyendo el sistema nervioso central.

Si el peligro inminente es un agente que el sistema inmune puede destruir, acabaría la respuesta inflamatoria rápidamente. Ahora bien, si el peligro inminente lo está provocando un hábito, un alimento que te gusta, un pensamiento o cualquier cosa que no deja de ponerse en contacto con el sistema inmunológico, este no detendrá sus respuestas inflamatorias hasta que no desaparezca dicho peligro. Si no desaparece el peligro durante mucho tiempo, que normalmente suele estar presente durante años, el sistema inmune se fatiga y se agotan sus recursos. Por eso, la inflamación que encontramos en pacientes de fibromialgia es de baja intensidad, sin embargo, provoca problemas a múltiples niveles en todo el cuerpo.
Otra de las causas por las que aparece la fibromialgia es debido a la resistencia a la insulina. La insulina es la hormona encargada de introducir la glucosa dentro de las células del cuerpo para la producción de energía. Las células son sensibles a la insulina y permiten la entrada de glucosa siempre y cuando no haya exceso de glucosa en el interior de la célula. La función de la insulina se ve afectada por los hábitos de comer, la falta de ejercicio, la alimentación alta en carbohidratos y baja en verduras; y también, por la inflamación de bajo grado, ya que todos estos factores aumentan la acumulación de glucosa dentro de las células y alteran la sensibilidad de la célula a la insulina.

Las consecuencias de no corregir esta alteración, es la falta de energía para ejecutar funciones fundamentales, como por ejemplo:
Además, la resistencia a la insulina es una de las alteraciones responsables de la ganancia de peso en pacientes de fibromialgia.
Ahora bien, ¿la resistencia a la insulina es lo que produce la fibromialgia? Como hemos dicho, la fibromialgia tiene un origen multifactorial, por lo que la resistencia a la insulina mantenida en el tiempo constituye uno de estos factores.
¿Tiene algo que ver la microbiota intestinal con el origen de la fibromialgia? Pues sí, y como es importante, a continuación, voy a entrar en detalle.
La microbiota intestinal tiene múltiples funciones, una de estas funciones es la producción de grasas saludables que ayudan a desinflamar al cuerpo y la producción de vitaminas como la vitamina B12. Otra función fundamental es la de producir neurotransmisores. Hasta hace muy poco, se creía que los neurotransmisores solamente se producían en el tejido cerebral por las neuronas. Pero ahora, se ve que hay microorganismos en nuestro intestino que también los producen.

Y ahora te preguntarás, ¿y esto qué tiene que ver con la fibromialgia? Pues que los neurotransmisores son los mensajeros neuronales, transmiten mensajes entre neuronas para que se produzca una función cerebral, ya sea de aprendizaje, de inhibición, de excitación o de afecto/rechazo, entre muchas más. Cuando hay un equilibrio de los tipos de neurotransmisores presentes en el tejido cerebral, podemos decir que hay salud mental general. Si la microbiota aporta a este equilibrio a través del eje intestino-cerebro, podemos decir que el ambiente microbiano en el intestino está también sano. Pero cuando no hay equilibrio y hay un neurotransmisor mucho más presente que otro en el cerebro, como puede ocurrir con la Noradrenalina, o existe una carencia de un neurotransmisor como la Dopamina o la Serotonina; se producen alteraciones como la ansiedad, la depresión, dificultad para conciliar el sueño o para mantenerse dormido y aumento de la sensibilidad al dolor, entre muchos más trastornos. Y esto lleva a la causa de algunos de los síntomas más invalidantes de la fibromialgia. Si quieres leer un estudio sobre el eje intestino-cerebro aquí te dejo uno.
Para no sufrir los efectos secundarios de las sustancias (medicamentos, hormonas, neurotransmisores, aditivos artificiales en los alimentos, pesticidas, fertilizantes, metales pesados, etc.) que deben estar poco tiempo en nuestro cuerpo, el hígado se encarga de transformar la naturaleza química de estas sustancias, para poder eliminarlas del cuerpo a través de las heces o de la orina.

A esto llamamos “DETOX”, un mecanismo de limpieza químico y biológico que necesita energía, materia prima y ausencia de inflamación para que pueda funcionar como es debido. Cuando hay una carga excesiva de sustancias tóxicas o carencias nutritivas que merman la eficacia de las funciones del hígado, o ambas cosas a la vez, puede ser motivo del por qué se produce la fibromialgia, porque cuando se mantienen en el cuerpo estas sustancias tóxicas se producen efectos adversos que son síntomas que en general se califican como fibromialgia: cansancio, dificultad en las funciones cognitivas como la atención, memoria o procesar información, insomnio, dolor crónico, bruxismo, depresión, ansiedad, etc.
El perfil de la persona con fibromialgia que más acude a mi consulta es una persona que guarda sus emociones, altamente sensible, servicial y que antepone los intereses de sus seres queridos al suyo propio, que sin embargo le cuesta pedir ayuda y que, habitualmente, ha sufrido un trauma importante en algún momento de su vida. Los traumas son un tema digno de describir con mayor detalle en otro artículo, pero es importante entender que la fibromialgia acompaña a personas que no han podido solucionar el problema físico-emocional-psicológico que surgió a raíz de ese trauma, no lo han hablado suficientemente, ni lo han abordado correctamente con la ayuda de un profesional.

Aunque, todo sea dicho, pedirle al paciente de fibromialgia que solucione la parte psicológica de su condición, como si no existiera otro componente causante, es indignante tanto para el paciente como para los profesionales sanitarios que hemos dedicado tiempo y esfuerzo para comprender esta enfermedad. Aún así, abordar este tema es fundamental, junto con el resto de los factores que hemos mencionado y aún quedan por mencionar, ya que los traumas generan patrones de pensamiento que perpetúan la sensibilidad aumentada al dolor, el estado de depresión y ansiedad, la dificultad para pensar con claridad, el aislamiento social, la dificultad de gestionar sus emociones, así como la dificultad de superar el miedo a vivir una vida normal.
Una explicación habitual en las consultas médicas del por qué se produce la fibromialgia es la del estrés crónico. Estoy de acuerdo en que se le atribuya al estrés crónico parte de la culpa, pero no a que sea el único culpable. Cuando estamos estresados se activan respuestas de defensa en el cuerpo, que son:
¿Por qué tiene esto que ver con el cuadro clínico de fibromialgia? Porque, por ejemplo, el aumento de la sensibilidad en los músculos grandes aumenta nuestro miedo a moverlos, el portar una postura de contracción muscular continua nos aleja de nuestro centro de gravedad lo cual nos produce problemas de movilidad y rigidez en el cuerpo, el tener frecuencias respiratorias y cardíacas altas aumenta la presión arterial produciendo cefaleas; y el estado de alerta que se produce durante el estrés hace que sea difícil relajarse para dormir.

Hay personas que de tanto estrés que sufren todos los días, no distinguen entre su estado de estrés y estar normal, y eso, a la larga, se resiente en el cuerpo a múltiples niveles y no sólo con la producción de fibromialgia.
Los síntomas persistentes e invalidantes de la fibromialgia conducen a las personas a rumiar y preguntarse ¿por qué tengo fibromialgia? Ya que lo único que saben es que tienen una enfermedad y reciben información y consejos que les invitan a aceptar su condición sin más. Pero, precisamente esta idea de enfermedad es la que ha comprendido e interiorizado tanto el sistema nervioso central (el cerebro) como el sistema inmune, y por ello, te provocan síntomas cada vez más invalidantes.
La colaboración tan estrecha entre los sistemas nervioso e inmune ha hecho que se les denomine en ciertos ámbitos de la medicina “sistema neuroinmune”. Éste es el sistema encargado de tu supervivencia, produce síntomas que te alejan de cosas que evalúa como amenazantes o que puedan desgastar tu energía, y activa funciones biológicas en el cuerpo para adaptar al cuerpo a las condiciones en las que se encuentra.
Si hay un búfalo en la sabana corriendo en tu dirección, el sistema neuroinmune activa el "programa de lucha-huida", con respuestas biológicas destinadas a garantizar que la glucosa esté disponible en la sangre, a secretar hormonas del estrés y a bombear sangre hacia los músculos grandes, entre otras. En otras palabras, activa las funciones que interpretamos como estrés.
De la misma manera, aunque no exista el peligro, si el sistema neuroinmune recibe información de los órganos del cuerpo, de su entorno social o de su médico o aprende de alguna manera que el cuerpo está débil o frágil, activará un "programa de enfermedad" en el cual se ponen en marcha funciones biológicas para evitar el desgaste de los recursos energéticos del cuerpo y para evitar dañar al cuerpo. Entre esas funciones biológicas está:

Lo que le importa al sistema neuroinmune es tu seguridad y garantizar tu supervivencia, no importa la realidad física del cuerpo o del entorno, lo que importa es la información que tiene sobre el cuerpo. Por eso, puede estar manejando información incorrecta y evaluando la situación de manera errónea, lo cual produce un cuadro clínico sin fundamento ni explicación clínica.
Esto no es sencillo de comprender, ni de aceptar, pero hay múltiples estudios y evidencias clínicas que demuestran que una vez las personas con fibromialgia y dolor crónico comprenden los mecanismos neuro-biológicos que conducen a esta enfermedad, la mayoría de ellos se curan o vuelven a tener vida completamente funcional.
Si has aprendido la lección, ahora sabes contestar a la pregunta de ¿cuáles son las causas de la fibromialgia? Entiendo que no es una lección sencilla de aprender, pero por lo menos sabrás decir que hay múltiples factores que la producen. Pero además de todo lo que he indicado arriba, hay más factores que pueden contribuir al cuadro clínico de la fibromialgia: falta de movilidad y rigidez, infección latente viral, especialmente de virus Ebstein-Barr, Citomegalovirus o Parvovirus del grupo B, Hipoclorhidria o falta de ácido en el estómago, disfunción pancreática exocrina (EPI por sus siglas en inglés) entre otras causas que los profesionales dedicados a la fibromialgia estamos pendientes de detectar para ayudar a nuestros paciente.

Con esto culmino este artículo recordándote que la fibromialgia se produce por un conjunto de factores que hay que tratar de atender de manera integral. Hay que tenerlos todos en cuenta para el tratamiento. Y ya sabes que si sospechas que tienes fibromialgia, o ya estás diagnosticada/o, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.