A continuación, voy a arrojar un poco de luz a la eterna pregunta de cuál es el mejor tratamiento para la fibromialgia tras mi experiencia como médico.
Este artículo no es “un artículo más” vendiendo humo ni soluciones milagro para la fibromialgia. Soy la Doctora Sima Albashir, médico colegiada con formación en inmunología y genética por la Universidad de Harvard y poseo un Máster en diagnóstico y tratamiento de Fibromialgia y Síndrome de fatiga crónica.
En este artículo, pretendo arrojar luz al eterno interrogante de "¿por qué no dan con la tecla para resolver mi problema con la fibromialgia?". Tal vez esta sea la pregunta del millón. Y como profesional que lleva años estudiando esta enfermedad, voy a tratar de respondéroslo y os garantizo que no voy a haceros perder el tiempo con este artículo.

A mi consulta llegan muchas pacientes agotadas de falsas promesas y malas experiencias. Es un constante. Pacientes cansadas de que les prometieran un tratamiento eficaz para la fibromialgia que terminó en fracaso, pérdida de tiempo, más desesperación y malestar extra añadido. Por si con los síntomas de la enfermedad no tuvieran bastante.
Pero ahora bien, ¿por qué sucede esto con esta enfermedad?
Por eso mismo me he lanzado a escribir este artículo, para mostrar a los pacientes de esta enfermedad qué tratamiento de fibromialgia funciona, por qué muchos tratamientos NO funcionan y cuales son simplemente humo.
La fibromialgia es una enfermedad que no tiene un único origen. Muchos profesionales se empeñan en asociar esta enfermedad a una única causa y ese es el principal error. Para que os hagáis una idea, la fibromialgia tiene las siguientes causas:
Y a la lista de arriba, se podrían añadir un largo etcétera. Por lo tanto, como podréis comprobar, enfocando esta enfermedad desde un único ángulo, la fibromialgia no se puede tratar. De nada sirve acudir a un reumatólogo, traumatólogo o un neurólogo; si no se aborda en su conjunto la enfermedad con aspectos nutricionales, inmunológicos y hormonales al mismo tiempo. Y esto es solo un ejemplo.

Por todo esto, siempre digo a todas las personas que sufren de esta enfermedad, que el tratamiento más eficaz para la fibromialgia es aquel que aborda la enfermedad teniendo en cuenta absolutamente todas las causas que os citaba arriba. Es lo que se denomina: Tratamiento Integral.
A continuación, voy a darte una serie de claves que te ayudarán a detectar si el profesional que tienes delante no está lo suficientemente preparado para tratar tu enfermedad como te mereces y por qué muchos tratamientos terminan por ser fallidos:
Estos cuatro puntos son esenciales para no perder el tiempo con tratamientos fallidos. Antes de atenderte con alguien, infórmate sobre su formación en la enfermedad y si va a abordarla desde varios aspectos de la salud en conjunto (nutrición, inmunología, estado físico, psicológico...), pregunta la duración y seguimiento de las consultas; y sobre todo, como indico arriba, aléjate de discursos derrotistas.

Como os decía al principio, mi nombre es Sima Albashir y soy médico general colegiada nº 414120062, estoy especializada en el tratamiento de la fibromialgia y mi formación es la siguiente:
Tras años estudiando la enfermedad, he diseñado un tratamiento para pacientes con esta enfermedad donde de manera online, mediante videollamada, ofrezco lo siguiente:
A todo lo anterior, añadiría que soy una profesional en constante actualización al tanto de las últimas novedades, artículos científicos y formaciones relacionadas con la fibromialgia. Por eso mismo, mi tratamiento está en constante mejora para ofrecer el mejor resultado.

Con objeto de conocernos bien, que te quede bien claro el tratamiento y pueda darte más detalles sobre lo que ofrezco, te invito a reservar 30 minutos gratis de llamada telefónica o videollamada (como lo prefieras) donde podrás plantearme tus dudas antes de iniciar el tratamiento. Para reservar cita es tan sencillo como rellenar este formulario que os dejo en este enlace.
Como médico es muy reconfortante el ver cómo muchas de mis pacientes han logrado mejorar sus síntomas hasta el punto de llevar una vida normal 🙂 Han sido muchos años de esfuerzo estudiando esta enfermedad y por eso mismo puedo decir con mayúsculas que ofrezco uno de los mejores tratamientos para la fibromialgia.
¡Os espero en mi consulta!
Responder a la causa de la fibromialgia es un tema muy controvertido, siguen los científicos investigándolo y hay diversas teorías sobre ello, pero te voy a contar aquí las causas de la fibromialgia que más he encontrado en mis pacientes. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta de fibromialgia.
La fibromialgia, al ser una enfermedad de síntomas subjetivos y al no tener marcadores bioquímcos para medir en la sangre, es fácil meterla en el cajón de enfermedades psicosomáticas, psicológicas o reumáticas. Pero, la realidad clínica es que nadie sabe qué causa la fibromialgia… excepto los que nos hemos obsesionado con saber qué pasa.
Antes de comenzar con la lista de motivos de por qué aparece la fibromialgia, quiero aclarar que la fibromialgia se origina por múltiples factores. No hay un único motivo, ni tampoco un tratamiento único. La fibromialgia tiene un origen multifactorial que vamos a empezar a describir a continuación:
La gran mayoría de las enfermedades crónicas no transmisibles, por no decir todas, cursan con un nivel de inflamación sistémica casi indetectable y esta es una de las causas más frecuentes de la fibromialgia. Esto ocurre a raíz de una alimentación inadecuada, hábitos inadecuados para la salud, carencias en vitaminas y grasas saludables; y un desconocimiento total sobre cómo funciona el sistema inmune. La inflamación se produce por medio del sistema inmune cuando este empieza a defender al cuerpo de peligros inminentes. Además, cuando ocurre la inflamación en una parte del cuerpo, el sistema inmune tiene mensajeros que informan a otras partes del cuerpo sobre lo que está pasando, produciendo una inflamación generalizada en el cuerpo, incluyendo el sistema nervioso central.

Si el peligro inminente es un agente que el sistema inmune puede destruir, acabaría la respuesta inflamatoria rápidamente. Ahora bien, si el peligro inminente lo está provocando un hábito, un alimento que te gusta, un pensamiento o cualquier cosa que no deja de ponerse en contacto con el sistema inmunológico, este no detendrá sus respuestas inflamatorias hasta que no desaparezca dicho peligro. Si no desaparece el peligro durante mucho tiempo, que normalmente suele estar presente durante años, el sistema inmune se fatiga y se agotan sus recursos. Por eso, la inflamación que encontramos en pacientes de fibromialgia es de baja intensidad, sin embargo, provoca problemas a múltiples niveles en todo el cuerpo.
Otra de las causas por las que aparece la fibromialgia es debido a la resistencia a la insulina. La insulina es la hormona encargada de introducir la glucosa dentro de las células del cuerpo para la producción de energía. Las células son sensibles a la insulina y permiten la entrada de glucosa siempre y cuando no haya exceso de glucosa en el interior de la célula. La función de la insulina se ve afectada por los hábitos de comer, la falta de ejercicio, la alimentación alta en carbohidratos y baja en verduras; y también, por la inflamación de bajo grado, ya que todos estos factores aumentan la acumulación de glucosa dentro de las células y alteran la sensibilidad de la célula a la insulina.

Las consecuencias de no corregir esta alteración, es la falta de energía para ejecutar funciones fundamentales, como por ejemplo:
Además, la resistencia a la insulina es una de las alteraciones responsables de la ganancia de peso en pacientes de fibromialgia.
Ahora bien, ¿la resistencia a la insulina es lo que produce la fibromialgia? Como hemos dicho, la fibromialgia tiene un origen multifactorial, por lo que la resistencia a la insulina mantenida en el tiempo constituye uno de estos factores.
¿Tiene algo que ver la microbiota intestinal con el origen de la fibromialgia? Pues sí, y como es importante, a continuación, voy a entrar en detalle.
La microbiota intestinal tiene múltiples funciones, una de estas funciones es la producción de grasas saludables que ayudan a desinflamar al cuerpo y la producción de vitaminas como la vitamina B12. Otra función fundamental es la de producir neurotransmisores. Hasta hace muy poco, se creía que los neurotransmisores solamente se producían en el tejido cerebral por las neuronas. Pero ahora, se ve que hay microorganismos en nuestro intestino que también los producen.

Y ahora te preguntarás, ¿y esto qué tiene que ver con la fibromialgia? Pues que los neurotransmisores son los mensajeros neuronales, transmiten mensajes entre neuronas para que se produzca una función cerebral, ya sea de aprendizaje, de inhibición, de excitación o de afecto/rechazo, entre muchas más. Cuando hay un equilibrio de los tipos de neurotransmisores presentes en el tejido cerebral, podemos decir que hay salud mental general. Si la microbiota aporta a este equilibrio a través del eje intestino-cerebro, podemos decir que el ambiente microbiano en el intestino está también sano. Pero cuando no hay equilibrio y hay un neurotransmisor mucho más presente que otro en el cerebro, como puede ocurrir con la Noradrenalina, o existe una carencia de un neurotransmisor como la Dopamina o la Serotonina; se producen alteraciones como la ansiedad, la depresión, dificultad para conciliar el sueño o para mantenerse dormido y aumento de la sensibilidad al dolor, entre muchos más trastornos. Y esto lleva a la causa de algunos de los síntomas más invalidantes de la fibromialgia. Si quieres leer un estudio sobre el eje intestino-cerebro aquí te dejo uno.
Para no sufrir los efectos secundarios de las sustancias (medicamentos, hormonas, neurotransmisores, aditivos artificiales en los alimentos, pesticidas, fertilizantes, metales pesados, etc.) que deben estar poco tiempo en nuestro cuerpo, el hígado se encarga de transformar la naturaleza química de estas sustancias, para poder eliminarlas del cuerpo a través de las heces o de la orina.

A esto llamamos “DETOX”, un mecanismo de limpieza químico y biológico que necesita energía, materia prima y ausencia de inflamación para que pueda funcionar como es debido. Cuando hay una carga excesiva de sustancias tóxicas o carencias nutritivas que merman la eficacia de las funciones del hígado, o ambas cosas a la vez, puede ser motivo del por qué se produce la fibromialgia, porque cuando se mantienen en el cuerpo estas sustancias tóxicas se producen efectos adversos que son síntomas que en general se califican como fibromialgia: cansancio, dificultad en las funciones cognitivas como la atención, memoria o procesar información, insomnio, dolor crónico, bruxismo, depresión, ansiedad, etc.
El perfil de la persona con fibromialgia que más acude a mi consulta es una persona que guarda sus emociones, altamente sensible, servicial y que antepone los intereses de sus seres queridos al suyo propio, que sin embargo le cuesta pedir ayuda y que, habitualmente, ha sufrido un trauma importante en algún momento de su vida. Los traumas son un tema digno de describir con mayor detalle en otro artículo, pero es importante entender que la fibromialgia acompaña a personas que no han podido solucionar el problema físico-emocional-psicológico que surgió a raíz de ese trauma, no lo han hablado suficientemente, ni lo han abordado correctamente con la ayuda de un profesional.

Aunque, todo sea dicho, pedirle al paciente de fibromialgia que solucione la parte psicológica de su condición, como si no existiera otro componente causante, es indignante tanto para el paciente como para los profesionales sanitarios que hemos dedicado tiempo y esfuerzo para comprender esta enfermedad. Aún así, abordar este tema es fundamental, junto con el resto de los factores que hemos mencionado y aún quedan por mencionar, ya que los traumas generan patrones de pensamiento que perpetúan la sensibilidad aumentada al dolor, el estado de depresión y ansiedad, la dificultad para pensar con claridad, el aislamiento social, la dificultad de gestionar sus emociones, así como la dificultad de superar el miedo a vivir una vida normal.
Una explicación habitual en las consultas médicas del por qué se produce la fibromialgia es la del estrés crónico. Estoy de acuerdo en que se le atribuya al estrés crónico parte de la culpa, pero no a que sea el único culpable. Cuando estamos estresados se activan respuestas de defensa en el cuerpo, que son:
¿Por qué tiene esto que ver con el cuadro clínico de fibromialgia? Porque, por ejemplo, el aumento de la sensibilidad en los músculos grandes aumenta nuestro miedo a moverlos, el portar una postura de contracción muscular continua nos aleja de nuestro centro de gravedad lo cual nos produce problemas de movilidad y rigidez en el cuerpo, el tener frecuencias respiratorias y cardíacas altas aumenta la presión arterial produciendo cefaleas; y el estado de alerta que se produce durante el estrés hace que sea difícil relajarse para dormir.

Hay personas que de tanto estrés que sufren todos los días, no distinguen entre su estado de estrés y estar normal, y eso, a la larga, se resiente en el cuerpo a múltiples niveles y no sólo con la producción de fibromialgia.
Los síntomas persistentes e invalidantes de la fibromialgia conducen a las personas a rumiar y preguntarse ¿por qué tengo fibromialgia? Ya que lo único que saben es que tienen una enfermedad y reciben información y consejos que les invitan a aceptar su condición sin más. Pero, precisamente esta idea de enfermedad es la que ha comprendido e interiorizado tanto el sistema nervioso central (el cerebro) como el sistema inmune, y por ello, te provocan síntomas cada vez más invalidantes.
La colaboración tan estrecha entre los sistemas nervioso e inmune ha hecho que se les denomine en ciertos ámbitos de la medicina “sistema neuroinmune”. Éste es el sistema encargado de tu supervivencia, produce síntomas que te alejan de cosas que evalúa como amenazantes o que puedan desgastar tu energía, y activa funciones biológicas en el cuerpo para adaptar al cuerpo a las condiciones en las que se encuentra.
Si hay un búfalo en la sabana corriendo en tu dirección, el sistema neuroinmune activa el "programa de lucha-huida", con respuestas biológicas destinadas a garantizar que la glucosa esté disponible en la sangre, a secretar hormonas del estrés y a bombear sangre hacia los músculos grandes, entre otras. En otras palabras, activa las funciones que interpretamos como estrés.
De la misma manera, aunque no exista el peligro, si el sistema neuroinmune recibe información de los órganos del cuerpo, de su entorno social o de su médico o aprende de alguna manera que el cuerpo está débil o frágil, activará un "programa de enfermedad" en el cual se ponen en marcha funciones biológicas para evitar el desgaste de los recursos energéticos del cuerpo y para evitar dañar al cuerpo. Entre esas funciones biológicas está:

Lo que le importa al sistema neuroinmune es tu seguridad y garantizar tu supervivencia, no importa la realidad física del cuerpo o del entorno, lo que importa es la información que tiene sobre el cuerpo. Por eso, puede estar manejando información incorrecta y evaluando la situación de manera errónea, lo cual produce un cuadro clínico sin fundamento ni explicación clínica.
Esto no es sencillo de comprender, ni de aceptar, pero hay múltiples estudios y evidencias clínicas que demuestran que una vez las personas con fibromialgia y dolor crónico comprenden los mecanismos neuro-biológicos que conducen a esta enfermedad, la mayoría de ellos se curan o vuelven a tener vida completamente funcional.
Si has aprendido la lección, ahora sabes contestar a la pregunta de ¿cuáles son las causas de la fibromialgia? Entiendo que no es una lección sencilla de aprender, pero por lo menos sabrás decir que hay múltiples factores que la producen. Pero además de todo lo que he indicado arriba, hay más factores que pueden contribuir al cuadro clínico de la fibromialgia: falta de movilidad y rigidez, infección latente viral, especialmente de virus Ebstein-Barr, Citomegalovirus o Parvovirus del grupo B, Hipoclorhidria o falta de ácido en el estómago, disfunción pancreática exocrina (EPI por sus siglas en inglés) entre otras causas que los profesionales dedicados a la fibromialgia estamos pendientes de detectar para ayudar a nuestros paciente.

Con esto culmino este artículo recordándote que la fibromialgia se produce por un conjunto de factores que hay que tratar de atender de manera integral. Hay que tenerlos todos en cuenta para el tratamiento. Y ya sabes que si sospechas que tienes fibromialgia, o ya estás diagnosticada/o, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.
Existe una versión oficial de qué es la fibromialgia, que es la que dan instituciones gubernamentales y clínicas de prestigio internacional, pero aquí, además de la versión oficial, te voy a exponer mí versión particular tras muchos años estudiando y atendiendo a personas con fibromialgia. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta para pacientes de fibromialgia.
Las definiciones oficiales describen la fibromialgia como una afección/trastorno/condición crónica (a veces dicen compleja) que se caracteriza por dolor crónico generalizado acompañado de síntomas de insomnio, fatiga, dificultad para prestar atención, problemas con la memoria, depresión y ansiedad. No está mal, de hecho, he escrito un artículo que profundiza un poco más en estos síntomas de la fibromialgia, pero la fibromialgia no es solo eso.
Si te sentaras conmigo durante las dos horas de la primera consulta con mis pacientes de fibromialgia, te darías cuenta que esta descripción es simplista y reduccionista, te darías cuenta en qué consiste la fibromialgia desde todos los ámbitos de la vida, no solo los síntomas físicos, sino también los sociales, los laborales, económicos, el pasado y todo lo que rodea el hecho de ser diagnosticada de fibromialgia.

La fibromialgia recuerda a esos días cuando te ponías enfermo de pequeño, con fiebre, dolorido, cansado, que no querías ni moverte y que ni siquiera podías jugar con tus juguetes. Tras días así, cuando te aburrías de estar en esa situación y querías salir a la calle y jugar con tus amigos, momento en el que tus padre al ver que aún no estás curado te decían que tenías que esperar a curarte y quedarte en casa. En ese momento, te frustrabas y llorabas. Imagínate estar así durante años… ¿quién no tendría depresión?
Ahora, imagina que, después de que te curaras de esa enfermedad, cada vez que salieras a jugar con tus amigos, ocurriera que al despedirte te volvieras a sentir mal. Imagina que en ese momento volvieran a aparecer los síntomas, tanto que te llevaran a confinarte de nuevo en la cama. De este modo, cada vez que te atrevieras a salir del modo “enfermedad”, tu cuerpo te castigara. Imagina la situación, seguramente a la larga te resignarías y aceptarías que hay cosas que es mejor no hacerlas para evitar que vuelvan a aparecer los síntomas, o mejor dicho, que los síntomas empeoren.

Empezarías a prestar muchísima atención a las cosas que haces y comes para que no aparezca el “modo enfermedad castigador”, creando en ti hipervigilancia y sensibilidad aumentada, que te hacen detectar y sentir los estímulos mucho más rápida e intensamente que otras personas. Parece que desarrollas un don, pero no lo es, es una maldición porque dejas de tener filtros para lo que no importa, empiezas a darle importancia a cosas que no hacen daño y a sentirlas como dañinas. Por eso, se vuelve cada vez más difícil hacer planes con personas, te aíslas más, buscas el modo de estar bien el mayor tiempo posible, sin reactivación de los síntomas. Esto es, a grandes rasgos, lo que suelen describirme las pacientes de cómo es la fibromialgia.
Con una enfermedad infecciosa, los médicos saben describirte por qué aparece, pero con la fibromialgia, prefieren no entrar en detalles, más que nada porque no dedican tiempo suficiente para saber qué cuentan la mayoría de los pacientes. Pero si quieres saber por qué aparece, te invito a leer el artículo en el que he descrito las 7 causas más frecuentes de esta enfermedad.
Las características de fibromialgia más comunes se mencionan en la versión oficial que he comentado al principio del artículo, también se mencionan el bruxismo, la disfunción temporomandibular y menos mal que mencionan el síndrome de intestino irritable. Pero, no mencionan los problemas digestivos gástricos, hepáticos, hormonales… ni siquiera aspectos psicológicos que se esconden detrás de la depresión y la ansiedad.

La ansiedad, el estrés psicoemocional, los traumas y duelos no resueltos, la frustración y el darle poca importancia a comunicarse y expresar las necesidades propias son algunos de los aspectos más importantes para que aparezcan síntomas de fibromialgia. Pero, estos aspectos mentales y emocionales no están aislados del cuerpo.
Cuando en tu vida te enfrentas a problemas, ya sean por cuestiones laborales, sociales o familiares o por alteraciones dentro del propio cuerpo, el cuerpo evalúa la situación y concluye una de dos:
Esto ocurre porque nuestro cuerpo se desarrolló en un entorno dónde te estresaba el estar contagiado por un patógeno o el estar en peligro de muerte por un ataque de un animal salvaje. Por tanto, según evalúe el cuerpo en cada momento si es una cosa o la otra, activa respuestas fisiológicas por todo el cuerpo que, si se mantienen activas, a la larga producen patologías. Si tu cuerpo piensa que tienes que correr o luchar por tu vida, te va a detener la digestión, por ejemplo, lo cual a la larga va a repercutir en la salud gástrica, microbiana y del colon. Por el contrario, si piensa que estás enfermo, te va a pedir estar en casa y va a pedirle al sistema inmune que esté activo por si hay un intruso que no haya detectado, por lo que a la larga, el sistema inmune se fatiga, los nutrientes esenciales del sistema inmune se agotan y se le olvida al cuerpo cómo desactivar el sistema inmune.

Si quieres saber qué hace la fibromialgia, no puedes detenerte en los síntomas como si fueran un pack de cosas aisladas una de la otra y aisladas del resto del cuerpo, porque el cuerpo funciona como un todo y todas las funciones ocurren a la vez. Por eso, sin una atención médica integral y un trabajo de equipo interdisciplinar, no tiene sentido poner tratamiento a las personas con fibromialgia.
Por último, más que saber los detalles de la enfermedad a nivel orgánico, los pacientes de fibromialgia primero quieren que los médicos y su entorno más cercano entiendan qué significa tener fibromialgia, cómo la sienten y sufren y cómo es su día a día con ella. Porque reconocer el esfuerzo de lo que es convivir con esta enfermedad y saber cuándo ofrecerles ayuda, significa muchísimo para ellos. Y si tú, que me estás leyendo, padeces esta condición, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.
Si has escuchado hablar de la fibromialgia y no sabes qué es, en este artículo encontrarás los síntomas de la fibromialgia que más refieren mis pacientes, tanto en mujeres como en hombres. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta de fibromialgia.
¿Sabías que la primera vez que se describieron los síntomas de la fibromialgia fue en el 1815? Pues así es. No es ni mucho menos un diagnóstico nuevo que haya sido inventado ni descubierto en nuestra era contemporánea. Sin embargo, no fue hasta 1975 que algunos investigadores empezaron a describir con mayor firmeza la enfermedad, diseñando los primeros criterios diagnósticos y las primeras teorías del mecanismo fisiopatológico que produce la fibromialgia. Si quieres indagar sobre las causas de la fibromialgia, te invito a leer este artículo en el que te hablo de las 7 causas de la fibromialgia más frecuentes.
La fibromialgia es una enfermedad registrada en la OMS con el código M79.9 y en la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor con el código X33.X8a, y os cuento esto porque hay compañeros médicos que siguen negando la existencia de la fibromialgia y debéis saber que la fibromialgia es una enfermedad reconocida y registrada en las organizaciones más importantes y de mayor referencia del mundo.

Vamos a comenzar con el grupo de síntomas más frecuentes en personas con fibromialgia, aunque debo advertir al lector que cumplir con el total o parte de esta lista de síntomas no quiere decir que tengas fibromialgia, dado que los criterios diagnósticos para la fibromialgia tienen que ser analizados con un sistema de puntos que así lo ha establecido la Sociedad Española de Reumatología. Por tanto, recuerda que este artículo está escrito a modo informativo, pero si quieres saber con más certeza si cumples con los criterios diagnósticos, tienes que consultar a un médico formado y actualizado en esta enfermedad. Empecemos…
El dolor es de los primeros síntomas de fibromialgia que te vienen a la cabeza. El nombre de la enfermedad así lo indica. En griego: fibro- quiere decir fibras, en concreto se refiere a las fibras que mantienen unidos los tejidos del cuerpo, - mia- viene de mio que es músculo en griego y -algia es el sufijo que indica trastorno doloroso.

El dolor de la fibromialgia es de larga evolución, está distribuido en puntos por todas las zonas del cuerpo, es de carácter constante y tiene momentos de agudización. Es decir, si habitualmente en una escala de 1 a 10 el paciente de fibromialgia tiene un 6, a veces sube la intensidad del dolor a 8 o 9, lo cual le obliga a quedarse en la cama hasta que mejore. Esto le resulta limitante e invalidante a los pacientes de fibromialgia, y si no se trata, estos episodios de agudización del dolor ocurrirán cada vez más frecuentemente y llevarán al paciente a sufrir síntomas de fibromialgia severa.
No se trata de un cansancio normal como el que podemos tener todos, sino de un cansancio que limita a hacer las actividades diarias. Por ponerte un ejemplo, si coges el esfuerzo que le supone a una persona sana fregar platos estando cansada y lo multiplicas por 10, tendrías una idea sobre la intensidad del cansancio que sufre una persona con fibromialgia para fregar los platos. Además, habitualmente, se trata de un cansancio post-esfuerzo que tarda de horas a 1 día para que la persona se recupere de ello.
Para una persona que no tiene fibromialgia, cuando tiene dolor y cansancio, es tan sencillo como tomar algo para el dolor e ir a dormir para que se le pase todo y despierte a las pocas horas o al día siguiente como nueva. Pero una persona con fibromialgia, aunque tome un analgésico, tendrá problemas para dormir, y cuando consiga entrar en sueño más o menos profundo, pueden pasar una de estas dos cosas: levantarse sin motivo a las pocas horas y no conseguir volver a dormir, o levantarse por la mañana con una sensación de que no ha descansado bien.

La ansiedad es uno de los síntomas que más cronifican la fibromialgia. El no saber por qué duele el cuerpo con tanta intensidad y por qué hay momentos de mayor o menor intensidad del dolor es algo que genera muchísima incertidumbre. Esto conduce a los pacientes de fibromialgia a estar en constante vigilia y atención sobre los estímulos y conductas que puedan estar provocando el dolor y a cuestionarse todo lo ocurrido a lo largo del día para encontrar una respuesta a sus inquietudes.
Otro motivo que suele generarles ansiedad es el no poder cumplir con sus deberes y no recibir ayuda de los demás, ya que las personas de su entorno no comprenden el grado de dolor y cansancio que tienen los enfermos de fibromialgia. Esta ansiedad, a menudo acompañada de depresión, conduce a que tanto médicos – poco actualizados y formados en esta enfermedad – como personas del entorno del enfermo, le propongan acudir a psicoterapia porque piensan que lo que le pasa es algo sencillamente psicológico.
Los síntomas más frecuentes en pacientes con fibromialgia, a parte de lo anteriormente descrito, son la falta de concentración, pérdida de la memoria de corto plazo, olvidarse de palabras de uso habitual, les cuesta nombrar objetos y tienen cierta dificultad para procesar la información que leen, escuchan o ven. Esto les causa problemas personales y profesionales, ya que, como la fibromialgia no se puede tocar ni hay parámetros en sangre que lo indiquen, las personas que no la padecen no comprenden de qué se trata y les cuesta empatizar con el enfermo de fibromialgia, cosa que empeora el estado anímico y físico del mismo.

Normalmente, los dolores son de aparición brusca, localizándose en una región más o menos extensa del cuerpo, puede además sufrir algún cambio en características y/o intensidad a medida que pasan los días desde su aparición, pero la persona va notando que no desaparece del todo. Se cronifica y mientras tanto va probando tratamientos, pero no nota ninguna mejoría con ellos. Empieza a extenderse el dolor a más zonas del cuerpo, afectando a su rendimiento físico y mental diario.
El grupo poblacional que está más diagnosticado de fibromialgia son las mujeres, y por tanto, la enfermedad ha sido estudiada y analizada en mujeres mayoritariamente. Pero los últimos estudios demuestran que lo que se destaca de los síntomas en mujeres con fibromialgia es que hay una percepción subjetiva del dolor más intensa y una mayor distribución del dolor por el cuerpo.
Las estadísticas demuestran que los síntomas en hombres con fibromialgia son los mismos que en las mujeres. Sin embargo, Paulson y colegas demostraron en un estudio que los hombres, teniendo los mismos síntomas que una mujer con fibromialgia, suelen no expresar sus emociones y síntomas. Según el estudio, se preocupan por lo que puedan pensar los demás de su fuerza y masculinidad.
En los estudios que se comparaban mujeres y hombres con fibromialgia, encontraron que los hombres experimentaban dolor más frecuentemente y tenían más ideas catastróficas sobre su dolor que las mujeres.

Para concluir, otros síntomas que pueden verse en pacientes de fibromialgia son el síndrome de colon irritable, la disfunción temporo-mandibular, la depresión y el bruxismo.
Ya sabes, si sospechas que tienes fibromialgia o ya estás diagnosticado, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.
Este artículo no es un artículo más prometiendo revelar los trucos escondidos de cómo curar la fibromialgia, pero sí te prometo que es muy coherente con tu realidad y lo que buscas. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta para pacientes de fibromialgia.
Seguramente cuando te diagnosticaron de fibromialgia, te dijeron que debes aprender a convivir con ella porque no tiene cura. Aún así, muchos terapeutas de todos los ámbitos, convencionales y alternativos, te prometen el oro y el moro, dando pautas y soluciones a priori sencillas, habitualmente muy costosas, para liberarte del dolor.
A la hora de buscar una cura para la fibromialgia debes interiorizar un concepto muy importante: en cuestiones de biología humana y medicina, no suele haber soluciones sencillas. Si quieres soluciones rápidas y sencillas, seguramente no son duraderas. Si quieres soluciones duraderas, no suelen ser rápidas ni fáciles de aplicar.

He escrito este artículo para que personas como tú, que quieren un alivio definitivo, que no quieren rendirse a lo que les han dicho, que quieren tener esperanza en su futuro y que buscan una terapia para curar la fibromialgia que no sea una decepción, tengan las ideas claras y no se dejen engañar ni por los muy optimistas ni por los muy pesimistas. Empecemos…
Como sabemos, lo primero que te dicen es que la fibromialgia no tiene cura, con eso se cubren las espaldas para que no vayas persiguiendo mayor atención ni tengas falsas expectativas de lo que ofrece la medicina convencional.
También ponen sobre ti la carga de culpabilidad diciéndote que es un problema psicosomático, o sea, en tu psiquis algo no va bien que se está reflejando en tu cuerpo.
Ante todo eso, te preguntas: ¿y ahora qué hago? A lo cual te contestan: aprende a soportar los síntomas, acude a psicoterapia y tómate estos medicamentos (los cuáles no son medicamentos para curar la fibromialgia sino para poner parches temporales a los síntomas). Además, te recetan medicamentos sin darle importancia a los efectos secundarios que vas a sufrir tú, y solo tú.
La fibromialgia es una enfermedad que tiene origen multifactorial, es decir, hay múltiples factores que contribuyen al desarrollo de los síntomas que conforman este diagnóstico. Por tanto, puede curarse la fibromialgia si se abordan todos esos factores que perpetúan su presencia. Este es el segundo concepto que debes interiorizar, ya que, sin un tratamiento integral para la fibromialgia, que aborde cada uno de los factores causantes, no se puede hablar de cura.

Entre estos factores está el estado psicoemocional y social, nutricional, inmunológico, neuronal, digestivo, muscular, articular y de movilidad. Si quieres saber más sobre las causas de la fibromialgia, aquí te dejo el link a un artículo en el que te explico más sobre las causas de la fibromialgia más frecuentes.
Cuando hablamos de múltiples factores, debemos tener claro que ellos dependen del caso particular de cada persona, porque no todos vivimos la misma vida, ni tenemos los mismos cuerpos, ni hacemos las mismas cosas ni pensamos de la misma manera, ni nos gustan las mismas cosas, etc. Por ello, otro concepto que debes interiorizar es: sin un tratamiento personalizado de fibromialgia no podemos hablar de cura, porque no hay una misma cura para todos por igual.

Por muchos motivos, uno de ellos mi fiel creencia en la medicina personalizada, en mi consulta, durante la primera sesión, dedico a mis pacientes dos horas, en las cuales hago muchas preguntas sobre múltiples aspectos de la historia clínica y la vida de mí paciente. Si un profesional no te dedica tiempo, puede prometerte la luna y dártela, pero no podrá solucionar tu problema.
Otro concepto que debes interiorizar es: existe medicina y evidencia científica para curar la fibromialgia, pero no existen medicinas para curar la fibromialgia. Existen pastillas para aliviar el dolor, pero no para curar su causa. La mejor medicina es encontrar el eslabón débil en tu estilo de vida, comprender cómo se produce el dolor crónico en el cuerpo, promover el movimiento y abordar las cuestiones psicoemocionales ligadas al desarrollo de esta enfermedad. Y lo más importante, aceptar tu rol activo en el proceso terapéutico, es decir, aunque el profesional te dedique tiempo y encuentre los factores que se deben corregir y te dé los mejores consejos, si no pones de tu parte, si no te esfuerzas en cambiar lo que debe cambiar, no va a haber cura posible.

Por último, quiero dejar claro que hay terapias que no son ideales para que encuentres un alivio definitivo, pero que amenizan el proceso hacia la cura. Ésos son, por ejemplo, los remedios naturales de clara evidencia científica que se recomiendan para amenizar los síntomas, u otras terapias sin suficiente evidencia científica pero que algunas personas encuentran alivio en ellas como son los masajes, el biofeedback o las tecnologías avanzadas como la estimulación eléctrica y/o magnética del sistema nervioso central.
Lo que quiero decir es, curar la fibromialgia con masajes o con remedios naturales no va a ser posible, aunque tengan evidencia científica para aliviar los síntomas. Porque una cosa es que alivien los síntomas, normalmente de manera temporal, y otra es que solucionen el problema que causó esos síntomas. Si tienes eso en cuenta y tienes claro que solucionar el problema de raíz es lo más importante para tener una vida lo más saludable y funcional posible, entonces estarás en el camino correcto.
Dado que la fibromialgia no está causada por un solo agente, que puede ser erradicado y así eliminar el problema, como ocurre en una infección por un virus o una bacteria, para curar la fibromialgia o llegar a un alivio drástico de los síntomas, tiene que pasar mucho tiempo. ¿Podemos decir cuánto exactamente? No, porque depende del caso particular de cada paciente, de su implicación en el tratamiento, de sus comorbilidades, la severidad de su estado clínico a la hora de comenzar el tratamiento y otros muchos factores que juegan un papel en el desarrollo de la enfermedad y en el proceso terapéutico.
Hablar de plazos de tiempo genera falsas expectativas en los pacientes, por eso me parece esencial que mis pacientes comprendan que no hay un camino ideal hacia la cura, tampoco es un proceso lineal, sino que habrá altibajos, además, a lo mejor no llegamos a la cura pero sí a un estado de salud que les permita hacer todo lo que aspiran a hacer en su vida, sin renunciar a nada.

En definitiva, la mejor cura para la fibromialgia es el aprender a tener todas las herramientas necesarias para tener una vida funcional con el menor grado de sufrimiento posible. Eso se consigue teniendo salud nutricional, mental, física y social, una correcta movilidad, conocimiento con base científica y empoderamiento con respecto a tu salud y cuerpo.
Ya sabes, si te animas a emprender un camino hacia una mejoría definitiva, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.
He recopilado en este artículo algunos consejos para pacientes con fibromialgia fáciles, eficaces y económicos para aplicar en la vida diaria. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta para pacientes de fibromialgia.
Antes de comenzar, me gustaría recalcar que los consejos para enfermos de fibromialgia pueden ser generales, como los que vamos a enumerar en este artículo, y específicos como los que se dan en una consulta, ya que una atención personalizada dará mayor luz a los aspectos más específicos que hay que abordar para cada persona.

Los pacientes de fibromialgia suelen sufrir dolores generalizados por todo el cuerpo que pueden llegar a ser invalidantes, también suelen sufrir de cansancio de variable intensidad, síntomas digestivos como los del síndrome de colon irritable, dificultad para dormir o falta de sueño reparador, entre muchos más síntomas. Cada paciente sufre de algunos síntomas más que otros y no todos los pacientes de fibromialgia sienten igual la enfermedad. Si quieres saber más, aquí puedes leer mi artículo de síntomas de fibromialgia más frecuentes (y mitos).
En otro artículo, haremos mayor énfasis sobre las recomendaciones que ayudan a tener mejoría más duradera de la fibromialgia, pero ahora, vamos a enumerar los consejos para controlar la fibromialgia y sus síntomas más invalidantes.
A veces, lo que más necesita tu cuerpo cuando lo estás pasando mal es decirte a ti misma/o que lo estás haciendo lo mejor que puedes y que, como en muchas otras ocasiones en las que lo has pasado mal, irás mejorando poco a poco. Lo que no ayuda es estresarse, desesperarse y repetirte a ti misma/o que no te gusta cómo te sientes.
La autocompasión es algo que está bien investigado y los estudios científicos demuestran que el sistema nervioso central cambia su actividad desde hiperestimulación con pensamientos negativos a relajación con pensamientos positivos, todo por el simple hecho de reconocer conscientemente que no está siendo fácil para ti, que lo estás haciendo lo mejor que puedes y que todo sufrimiento tiene fin. Así, desarrollarás mayor resiliencia y podrás enfrentarte cada vez mejor a los retos que surjan.

No todo el mundo sabe lo increíblemente eficaz que puede ser un correcto ejercicio de respiración. La respiración es nuestro don olvidado y enseñar cómo se hace un buen ejercicio de respiración es de los mejores consejos de salud para pacientes de fibromialgia.
Con una respiración correcta podemos calmar al sistema nervioso, reduciendo la actividad del sistema nervioso simpático (el del estrés) y aumentando la actividad del sistema nervioso parasimpático (el de la calma y la recuperación).
Uno de los ejercicios de respiración que más recomiendo a mis pacientes en la consulta es el ejercicio de coherencia cardíaca, ya que es una herramienta excelente para mantener una relación saludable entre la frecuencia cardíaca y la actividad cerebral. Con este ejercicio controlamos de manera indirecta la frecuencia de bombeo del corazón, y ésta, al reducirse, manda señales de calma y sosiego al cerebro, de esta manera ayuda a tener mayor claridad mental, menos ansiedad y capacidad para afrontar mejor los retos del día.

El ejercicio consiste en inspirar tomando aire por la nariz lenta y profundamente durante 5 segundos y expulsarlo por la nariz lentamente durante 5 segundos, así una y otra vez durante 5 minutos. Para mejores resultados, se recomienda practicar este ejercicio 3 veces al día, aunque verás que con una sola vez al día se notan mejorías.
La técnica es tan recomendable y eficaz que hasta Google ha desarrollado su propio video de 1 minuto, el cual puedes tener a mano rápidamente poniendo en la caja de búsqueda “ejercicio de respiración”. Puedes reproducir el video tantas veces como quieras.
Te invito a que explores más variaciones de ejercicios de respiración, todas eficaces para calmar el estrés y la ansiedad y aumentar el bienestar físico y mental.
Las hierbas y otros productos vegetales tienen un poder maravilloso que no debemos minusvalorar, tanto por sus aromas como por sus compuestos químicos. Suelo incluirlos en mis consejos para convivir con la fibromialgia porque son nuestros aliados desde tiempos ancestrales.
Sin embargo, no debemos sobrevalorarlos tampoco, no nos van a solucionar la causa raíz de la fibromialgia, sino que nos van a ayudar a amenizar algunos de los síntomas más molestos.

Echar una cucharadita de hebras de azafrán en el agua y calentar hasta hervir. Retirar el agua del calor inmediatamente. Dejar reposar unos minutos, colar el agua y disfrutar.
Esta infusión puede servirse fría o caliente y se puede endulzar con miel o Stevia.
Si quieres puedes mezclarla con unas gotas de limón o con otras especias y tés como el cardamomo o el té verde.
Su efecto antidepresivo se debe a que aumenta la secreción y retención de serotonina, un estudio del 2018 demuestra que el azafrán tiene un efecto antidepresivo comparable con medicamentos como la fluoxetina, citalopram e Imipramina.
La mezcla de valeriana, melisa, pasiflora, tila y amapola es perfecta para relajar el sistema nervioso y ayudarte a dormir.
Todas ellas impulsan la secreción del neurotransmisor GABA, un aminoácido y neurotransmisor (mensajero de señales nerviosas) que regula la excitabilidad de las neuronas. El mensaje que transmite el GABA entre neuronas es de calma e inhibición, entonces esta mezcla de plantas ayuda a que se calme el sistema nervioso e induce el sueño.
Aunque la mezcla no sea de todas estas plantas sino de algunas de ellas, tendrá el mismo efecto.
La mezcla de menta piperita, orégano, manzanilla y regaliz ayuda a mejorar el malestar digestivo producido después de las comidas ya que estas plantas tienen compuestos fenólicos que ayudan tanto al proceso digestivo, al buen funcionamiento del sistema inmunológico en el tracto digestivo como al equilibrio en el ecosistema de la microbiota del tracto digestivo.
La oxitocina es el neurotransmisor del contacto físico, del vínculo con los seres queridos, del comportamiento maternal y del parto. Es una hormona cerebral, que según demuestran múltiples estudios, transmite mensajes contrarios a los que transmiten las hormonas del estrés. Fíjate que cuando una persona está teniendo una crisis nerviosa, lo que más le ayuda a calmarse es que reciba un abrazo fuerte hasta que la crisis se vaya menguando. Esto es gracias a la secreción de la oxitocina cuando recibimos contacto físico agradable.

Para fomentar su secreción en su vida cotidiana, las recomendaciones para pacientes de fibromialgia son de abrazar a sus seres queridos más a menudo, dar y recibir caricias, abrazar y acurrucarse con sus mascotas, dormir abrazados con sus seres queridos (personas o mascotas), dar y recibir más besos, andar dados de la mano, etc.
En los últimos años, se han hecho muchísimos estudios para demostrar el efecto beneficioso de practicar la atención plena o “mindfulness” sobre el cerebro, el cuerpo y el desarrollo psicoemocional positivo.
Muchas personas piensan que se trata de una práctica aburrida, difícil de aprender y que es más bien para los que les gusta desarrollar su espiritualidad. Pero lejos de todo esto, es una práctica milenaria que ha acompañado al ser humano desde las más antiguas de las civilizaciones, porque surge de la necesidad del ser humano para tomar el control sobre su mente y no dejarse llevar por la rumiación.

Y es que, la rumiación es uno de los problemas más presentes en los pacientes de fibromialgia y que más perpetúan los síntomas y el sufrimiento de esta enfermedad, por eso este es de los consejos más importantes para pacientes con fibromialgia.
Te invito apuntarte a un grupo de mindfulness y/o meditación, ya sea online o presencial, con un instructor que te haga el inicio de la práctica más ameno, así comprenderás mejor de qué se trata y cómo practicarlo con constancia.
Uno de los aspectos que menos se hablan y que puede complicar el cuadro clínico de una persona con fibromialgia es el síndrome de colon irritable. Las personas con fibromialgia suelen sufrir de estrés crónico, lo cual afecta directamente al funcionamiento del colon, aumentando su tránsito, irritando el revestimiento de las paredes interiores del mismo y alterando gravemente el equilibrio de su microbiota.

Como consecuencia de ello, se mandan señales al cerebro que inducen a mayor estrés, ansiedad y depresión, se retiene menos agua, se produce diarrea y deshidratación y se desencadena la activación de una inflamación crónica por parte del sistema inmune. Por tanto, las recomendaciones para pacientes con fibromialgia que sufren del síndrome de colon irritable o empiezan a sentir molestias digestivas son de tomar diariamente Kéfir de cabra con frutos rojos (fresa, mora, arándano o uvas negras) como postre o como desayuno. También pueden variar de vez en cuando y tomar una Kombucha con la comida.
Tanto el Kéfir como la Kombucha tienen microorganismos beneficiosos para nuestra microbiota intestinal que ayudarán a reducir la disbiosis generada por el estrés crónico, además de regular la actividad del sistema inmune y mejorar la función digestiva.
Sé que a muchos pacientes de fibromialgia les cuesta a menudo salir del sofá, de la cama o de la casa, por eso, a esos que más les cuesta salir a dar un paseo deben hacerlo en la medida de lo posible en un entorno de naturaleza, en contacto con las plantas y los árboles.
El color y el aroma de las plantas nos relaja muchísimo, en parte porque nos recuerda a nuestro ambiente preliminar, cuando vivíamos rodeados de naturaleza y no de paredes de cemento.

Pero además, se ha demostrado en estudios científicos que los fitoquímicos que desprenden las plantas al aire en forma de aroma, afectan a nuestro sistema inmunológico, reduciendo la inflamación, y afectan al sistema nervioso reduciendo su excitabilidad.
Cuando vayas a dar un paseo por el parque, el campo o la montaña, recuerda silenciar tu móvil, observa cómo fluye la vida en la naturaleza, observa los diferentes colores, aromas y movimientos, si hay un arroyo, un río, cascada, fuente o lago, observa el agua y lo que esté pasando en ella y disfruta del presente.
Las personas con fibromialgia que a menudo se despiertan por la mañana con un dolor invalidante generalizado, que les obliga a no moverse y a renunciar a cualquier plan que tenían para esa mañana, suelen sufrir de ello porque al estar acostados durante muchas horas, se reduce el riego sanguíneo y la oxigenación de los músculos de las zonas doloridas, provocando una hipoxia o falta de oxígeno que dará como resultado la sensación de dolor.

Por eso, es primordial aprovechar los momentos de menor dolor para hacer ejercicios de estiramientos que ayuden a poner en marcha la circulación sanguínea en el cuerpo.
Si además, después de hacer un estiramiento de 5 minutos, hicieras un ejercicio de respiración de 5 minutos, como el que he descrito arriba, y posteriormente una meditación guiada de 10 minutos, tendrías una rutina matutina ideal para empezar el día con la cabeza despejada y el cuerpo preparado.
Como he comentado al principio, estos son consejos generales que le puede servir a cualquier persona que sufre fibromialgia o que cree sufrirla, aunque no haya sido diagnosticado. Pero lo que mejor puede hacer cualquier paciente que sufre dolor crónico y especialmente fibromialgia, es buscar a un profesional que le dedique tiempo para brindarle la atención debida que permita encontrar la causa raíz del problema y abordar la enfermedad de forma integral. Solo así se podrá llegar a una mejoría significativa.
La mayoría de los pacientes de fibromialgia deciden convivir con la enfermedad porque no saben que hay una alternativa al médico especialista de la seguridad social o de su seguro privado, que en el mejor de los casos les dedican 15 minutos de consulta. Para que te hagas una idea de lo poco que es eso, en mi consulta para paciente de fibromialgia, les dedico 2 horas para hacer la historia clínica y comprender su problema desde todos los ángulos. Y una tercera hora, para explicar qué le ha pasado y cómo se ha desarrollado su cuadro clínico, dándole pautas personalizadas para corregir y mejorar aspectos de su estilo de vida particular.

Si quieres conocer más consejos, descarga el eBook que he preparado para ti que te he dejado más abajo.
Con estos consejos de salud para pacientes de fibromialgia termino este artículo y te recuerdo que si estás diagnosticado de fibromialgia o sospechas que la padeces, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.