Este artículo no es un artículo más prometiendo revelar los trucos escondidos de cómo curar la fibromialgia, pero sí te prometo que es muy coherente con tu realidad y lo que buscas. Primero me presento, soy la doctora Sima Albashir y atiendo diariamente a muchas personas en mi consulta para pacientes de fibromialgia.
Seguramente cuando te diagnosticaron de fibromialgia, te dijeron que debes aprender a convivir con ella porque no tiene cura. Aún así, muchos terapeutas de todos los ámbitos, convencionales y alternativos, te prometen el oro y el moro, dando pautas y soluciones a priori sencillas, habitualmente muy costosas, para liberarte del dolor.
A la hora de buscar una cura para la fibromialgia debes interiorizar un concepto muy importante: en cuestiones de biología humana y medicina, no suele haber soluciones sencillas. Si quieres soluciones rápidas y sencillas, seguramente no son duraderas. Si quieres soluciones duraderas, no suelen ser rápidas ni fáciles de aplicar.

He escrito este artículo para que personas como tú, que quieren un alivio definitivo, que no quieren rendirse a lo que les han dicho, que quieren tener esperanza en su futuro y que buscan una terapia para curar la fibromialgia que no sea una decepción, tengan las ideas claras y no se dejen engañar ni por los muy optimistas ni por los muy pesimistas. Empecemos…
Como sabemos, lo primero que te dicen es que la fibromialgia no tiene cura, con eso se cubren las espaldas para que no vayas persiguiendo mayor atención ni tengas falsas expectativas de lo que ofrece la medicina convencional.
También ponen sobre ti la carga de culpabilidad diciéndote que es un problema psicosomático, o sea, en tu psiquis algo no va bien que se está reflejando en tu cuerpo.
Ante todo eso, te preguntas: ¿y ahora qué hago? A lo cual te contestan: aprende a soportar los síntomas, acude a psicoterapia y tómate estos medicamentos (los cuáles no son medicamentos para curar la fibromialgia sino para poner parches temporales a los síntomas). Además, te recetan medicamentos sin darle importancia a los efectos secundarios que vas a sufrir tú, y solo tú.
La fibromialgia es una enfermedad que tiene origen multifactorial, es decir, hay múltiples factores que contribuyen al desarrollo de los síntomas que conforman este diagnóstico. Por tanto, puede curarse la fibromialgia si se abordan todos esos factores que perpetúan su presencia. Este es el segundo concepto que debes interiorizar, ya que, sin un tratamiento integral para la fibromialgia, que aborde cada uno de los factores causantes, no se puede hablar de cura.

Entre estos factores está el estado psicoemocional y social, nutricional, inmunológico, neuronal, digestivo, muscular, articular y de movilidad. Si quieres saber más sobre las causas de la fibromialgia, aquí te dejo el link a un artículo en el que te explico más sobre las causas de la fibromialgia más frecuentes.
Cuando hablamos de múltiples factores, debemos tener claro que ellos dependen del caso particular de cada persona, porque no todos vivimos la misma vida, ni tenemos los mismos cuerpos, ni hacemos las mismas cosas ni pensamos de la misma manera, ni nos gustan las mismas cosas, etc. Por ello, otro concepto que debes interiorizar es: sin un tratamiento personalizado de fibromialgia no podemos hablar de cura, porque no hay una misma cura para todos por igual.

Por muchos motivos, uno de ellos mi fiel creencia en la medicina personalizada, en mi consulta, durante la primera sesión, dedico a mis pacientes dos horas, en las cuales hago muchas preguntas sobre múltiples aspectos de la historia clínica y la vida de mí paciente. Si un profesional no te dedica tiempo, puede prometerte la luna y dártela, pero no podrá solucionar tu problema.
Otro concepto que debes interiorizar es: existe medicina y evidencia científica para curar la fibromialgia, pero no existen medicinas para curar la fibromialgia. Existen pastillas para aliviar el dolor, pero no para curar su causa. La mejor medicina es encontrar el eslabón débil en tu estilo de vida, comprender cómo se produce el dolor crónico en el cuerpo, promover el movimiento y abordar las cuestiones psicoemocionales ligadas al desarrollo de esta enfermedad. Y lo más importante, aceptar tu rol activo en el proceso terapéutico, es decir, aunque el profesional te dedique tiempo y encuentre los factores que se deben corregir y te dé los mejores consejos, si no pones de tu parte, si no te esfuerzas en cambiar lo que debe cambiar, no va a haber cura posible.

Por último, quiero dejar claro que hay terapias que no son ideales para que encuentres un alivio definitivo, pero que amenizan el proceso hacia la cura. Ésos son, por ejemplo, los remedios naturales de clara evidencia científica que se recomiendan para amenizar los síntomas, u otras terapias sin suficiente evidencia científica pero que algunas personas encuentran alivio en ellas como son los masajes, el biofeedback o las tecnologías avanzadas como la estimulación eléctrica y/o magnética del sistema nervioso central.
Lo que quiero decir es, curar la fibromialgia con masajes o con remedios naturales no va a ser posible, aunque tengan evidencia científica para aliviar los síntomas. Porque una cosa es que alivien los síntomas, normalmente de manera temporal, y otra es que solucionen el problema que causó esos síntomas. Si tienes eso en cuenta y tienes claro que solucionar el problema de raíz es lo más importante para tener una vida lo más saludable y funcional posible, entonces estarás en el camino correcto.
Dado que la fibromialgia no está causada por un solo agente, que puede ser erradicado y así eliminar el problema, como ocurre en una infección por un virus o una bacteria, para curar la fibromialgia o llegar a un alivio drástico de los síntomas, tiene que pasar mucho tiempo. ¿Podemos decir cuánto exactamente? No, porque depende del caso particular de cada paciente, de su implicación en el tratamiento, de sus comorbilidades, la severidad de su estado clínico a la hora de comenzar el tratamiento y otros muchos factores que juegan un papel en el desarrollo de la enfermedad y en el proceso terapéutico.
Hablar de plazos de tiempo genera falsas expectativas en los pacientes, por eso me parece esencial que mis pacientes comprendan que no hay un camino ideal hacia la cura, tampoco es un proceso lineal, sino que habrá altibajos, además, a lo mejor no llegamos a la cura pero sí a un estado de salud que les permita hacer todo lo que aspiran a hacer en su vida, sin renunciar a nada.

En definitiva, la mejor cura para la fibromialgia es el aprender a tener todas las herramientas necesarias para tener una vida funcional con el menor grado de sufrimiento posible. Eso se consigue teniendo salud nutricional, mental, física y social, una correcta movilidad, conocimiento con base científica y empoderamiento con respecto a tu salud y cuerpo.
Ya sabes, si te animas a emprender un camino hacia una mejoría definitiva, te invito a reservar una consulta gratuita de 30 minutos, donde evaluaré tu situación y te explicaré en qué consiste, al detalle, todo mi tratamiento.